jueves, 31 de marzo de 2011

Una propuesta humanista: Cooperar para aprender y aprender a cooperar



“Tu debes ser el cambio que deseas ver en el mundo” Gandhi


Este sábado voy a animar un taller sobre Aprendizaje Cooperativo en la Jornada Pedagógica para profesores de español que el Servicio Cultural de la Embajada de España organiza en Bruselas.


Mi interés por el AC surgió a partir de las siguientes conclusiones a las que fui llegando a lo largo de mis años de trabajo como docente:


- La heterogeneidad no es un problema para el aprendizaje sino una riqueza siempre que se gestione como motor y no como freno.


- Las diferencias son una mina, nos ofrecen un abanico enorme de posibilidades.


- Los grupos con “buena química” (en los que los alumnos se animan, se ayudan, se apoyan…) aprenden mejor;


- Se puede crear un clima positivo en el grupo realizando actividades para ejercitar las habilidades sociales en clase;


- La mayoría de los adolescentes no saben trabajar en grupo, así que hay que enseñarles;


- La tarea del profesor en clase consiste en observar las interacciones entre los alumnos, ver cómo aprenden y como funcionan las distintas actividades;


- Una tarea bien diseñada vuelve al profesor invisible: mientras los estudiantes la realizan el docente puede salir del aula sin que los alumnos se den cuenta.


Y también de algunas preguntas que quedaban sin respuesta:


+ ¿Qué hay detrás de “la buena química”? Es decir, ¿qué comportamientos y actitudes viven entre ellos los alumnos de los grupos que “se sienten bien” en clase? ¿Cómo podemos suscitarlos? ¿Se pueden enseñar en clase de ELE?


+ ¿Qué hacemos con los tímidos que no se atreven a hablar? ¿Y con los que monopolizan la palabra? ¿Y con los que no se comprometen nunca?


+ ¿Se puede aprender a escuchar?


+ ¿Cómo podemos aprovechar al máximo en clase la riqueza de las diferentes maneras de aprender de cada alumno?


+ ¿Como vamos a organizar las interacciones para que no les quede a los estudiantes otro remedio que trabajar juntos?


+ ¿Cómo podemos fomentar la responsabilidad individual de cada uno en el grupo de trabajo?


La primera vez que leí algo sobre el AC supe que algunas de mis preguntas iban a encontrar respuesta. Con el AC experimentamos en clase que realmente es posible vivir juntos, abrirse a los demás sin miedo, sin renunciar a lo que uno es, pero buscando y aceptando las posibilidades que los demás ofrecen.


Los alumnos construyen activamente su conocimiento buscando informaciones, negociando soluciones, dividiéndose el trabajo, compartiendo ideas, resolviendo necesidades, creando un clima social positivo y respetuoso de las diversidades, autoevaluando la consecución de los objetivos, monitorizando sus propias dinámicas de grupo, etc.


A continuación podéis ver los materiales que he preparado para la Jornada Pedagógica de Bruselas: el Power Point (aunque todas las diapositivas no se ven bien y hay cosas que se han movido al aplicar el programa scribd) que presenta el Aprendizaje Cooperativo como aporte complementario al enfoque por tareas.


En el fascículo “Dinámicas para la clase cooperativa” encontraréis diferentes actividades que os pueden inspirar para vuestra clase de ELE. Se trata de un trabajo de recopilación fruto de mis lecturas, investigaciones y navegaciones por la blogosfera.


Para los interesados en el tema de las habilidades sociales, podéis ver la presentación que realicé durante una jornada de formación de profesores en mi Instituto en Bélgica. Se trata de una descripción y clasificación de las diferentes destrezas y algunas sugestiones de actividades para la clase.

El Aprendizaje Cooperativo en Clase de ELE La Clase Cooperativa Def

La_vie_peut_se_d_finir_essentiellement_comme[1](2)