sábado, 18 de febrero de 2012

Recordamos más lo que decimos y hacemos





"los lazarillos" o "la gallinita ciega" (A1)



dictado de carreras






Descanso de Carnaval. Una pausa en el camino para recordar el camino recorrido desde enero. Han sido dos meses cálidos y fecundos, en contraste con el tremendo frio invernal.

En el móvil guardo algunos de los mejores momentos de nuestras andanzas. Su denominador común es el ser actividades en las que los estudiantes dicen y hacen cosas, moviéndose por la clase, actuando y, además, pasándoselo bien.

Sonrío al recordar la cara de asombro de mis alumnos cuando tras anunciarles “hoy vamos a hacer un dictado” experimentaron la versión animada y cooperativa del “dictado de carrera” o “textos a la pared”. Nunca había visto a mis alborotados quinceañeros de 3° de ESO tan implicados en el logro de una tarea.

La actividad “los lazarillos” o “la gallinita ciega” es un excelente ejercicio en el que se practican las instrucciones para ir a un lugar y también se fomenta la responsabilidad (debes velar por la integridad física de “tu ciego”) y la confianza en los demás (tienes que confiar en tu lazarillo).

Parafraseando al poeta Pedro Salinas y tomando prestada la terminología de Edgard dale: ¡Qué alegría vivir en las actividades!