miércoles, 27 de junio de 2012

Preparando la fiesta






Las Alas (2009), 
escultura del artista sur-coreano Choi Xoo Ang


Mañana es el final de curso con los alumnos de la tarde de Beaumont.
En la tranquilidad de la tarde pienso en los diferentes requisitos con los que hay que venir a la fiesta (podéis leerlos aquí) y aprovecho para reflexionar y sentir lo que ha sido este curso.
Una imagen me acaricia con insistencia la mente: alas.
Las palabras son alas porque nos ayudan a expresar lo que somos y los demás son alas porque nos invitan a salir de lo que somos para explorar otros mundos.
Cuando aprendemos una lengua extranjera las palabras son las alas que hacen el viaje posible.

Mi palabra favorita:  Alegría, por como suena y por lo necesaria que es.

Una frase que me inspira (desde la certeza que aprendemos mejor una lengua extranjera cuando nos enamoramos; yo misma soy la prueba con el francés):

“Mi lengua es un territorio ambiguo donde se mezclan las palabras con el sabor de tus labios”


Mi microrrelato  “La clase de los jueves”

A pesar de la crisis habían ganado muchísimo durante los últimos meses: amigos, ideas, palabras, sentimientos, emociones, músicas, viajes, risas, historias, imaginación, belleza.
Eran los mismos y eran nuevos. Infinitamente más guapos.
Para apreciarlo sobran espejos; sólo hay que asomarse a los ojos de los demás. Y esperar.


Una canción:  “De paso” de Luis Eduardo Aute

Porque me emociona cada vez que la oigo ante esa expresión tan justa de lo que es este viaje del vivir; 

Porque define para mi lo que supone ser profesora, es decir cuestionar y cuestionarse siempre, sin instalarse en ninguna certeza salvo en la de ir caminando/motivando:

Que no, que no, que el pensamiento
no puede tomar asiento,
que el pensamiento es estar
siempre de paso, de paso, de paso...

Aquí la tenéis: