El sábado viví encuentros y reencuentros muy felices en esta gran comunidad de profesores de ELE que se forman, forman a los demás, comparten y agradecen.
Siempre es estimulante participar en encuentros donde las ideas circulan,
las experiencias se comparten con generosidad y donde se recuerda
que enseñar también significa seguir aprendiendo junto a otros.
Mis estudiantes también estuvieron presentes, a través de algunos de los trabajos y proyectos que han realizado en clase.
Sus producciones permitieron mostrar la variedad de retos que podemos proponer
al alumnado adolescente y cómo responden a ellos con talento, creatividad
y compromiso.
Estoy convencida de que la enseñanza secundaria necesita profesoras y profesores que apuesten por encender la chispa de la motivación, que propongan desafíos estimulantes y que abran puertas y ventanas al mundo que está más allá del aula.




