domingo, 8 de enero de 2017

Relato de un viaje en tres movimientos a los paisajes y culturas de Colombia



Ser profesor es emprender un día un viaje sin fin.
Por el camino de la enseñanza de la lengua nos vamos encontrando un sinfín de paisajes diferentes y climas propicios y adversos. Aventureros por definición, nos adentramos en el territorio fascinante de nuestras clases para conocer muchos países, gentes, maneras de ser y nos enriquecemos en cada encuentro.
De ese permanente trotar por el mundo de las palabras y de las culturas de la lengua que enseñamos, vendrán los otros viajes, desplazamientos reales por la geografía del globo. A lo largo de esas itinerancias físicas  el camino nos regalará una argamasa hecha con palabras, imágenes interiores y exteriores,  emociones, sensaciones e intuiciones: es la materia de la vida convertida en oro por la alquimia del lenguaje.


Relato de un viaje en tres movimientos a los paisajes inmensos y diversos,  a las culturas resistentes de Colombia y a mi amor por Latinoamérica.

Colombia 2016 Amazonas