Cuando una lengua deja de ser una asignatura…
Durante dos años han aprendido en clase vocabulario, gramática, conjugaciones…
Pero cuando una alumna resume su aprendizaje del español,
no habla solo de tiempos verbales.
Habla de proyectos, de personas, de encuentros,
de culturas descubiertas,
de momentos compartidos,
de todo aquello que no cabe en un boletín de notas
pero que deja huella.
Porque aprender una lengua
es aprender a mirar el mundo con otros ojos.
Es atreverse a comunicar, a equivocarse.
Gracias Marion por recordarnos que el objetivo
nunca fue solo aprender español,
sino vivirlo.









